CASTRO DE VILADONGA
Las rutas más fáciles de acceso a Viladonga son:
Desde Lugo a 23 Km. al noreste por la carretera de Asturias(N-640)
Desde el norte de Galicia por la carretera comarcal de Abadín a Rozas
apartando en Castro de Ribeiras de Lea y llegando directamente por Ansemar
o a través de aquella N-640 por Ludrio
Desde A Coruña desviándose en Outeiro de Rei hacia Castro de
Ribeiras de Lea y siguiendo luego cualquiera de las rutas antes citadas
El castro de Viladonga es un yacimiento arqueológico que ocupa
toda la corona de un monte, a unos 550 m. de altitud, enclavado en el borde N.E. de la
Terra Chá lucense y cerca ya de la Sierra de Meira.
Es un verdadero arquetipo o modelo formal de castro, con su acrópolis
o croa, sus murallas y fosos y sus antecastros. Debido a su
monumentalidad y a los hallazgos casuales, (como el torques de oro parecido en 1911,
hoy en el Museo Provincial de Lugo)por medio de la iniciativa de Ramón Falcón
Rodríguez y bajo la dirección de Manuel Chamoso Lamas, se realizaron
excavaciones y trabajos arqueológicos en el Castro de Viladonga desde
1971 hasta 1978. Se pusieron al descubierto en esta Primera Fase de excavaciones
muchas estructuras de habitaciones o de otro tipo en la acrópolis, así como buena parte
de su sistema de murallas.
Después de unos años de intervalo, desde 1982 en adelante se continuaron los trabajos en una
Segunda Fase, primero limpando y consolidando lo ya descubierto y luego prosiguiendo las
excavaciones en el Castro, tanto en profundidad como en extensión, asimismo
se procedió a la clasificación global y al primer estudio de los materiales
aparecidos con vistas a la futura montaje del Museo.
El conjunto del yacimiento tiene una extensión aproximada de unos 40.0000 m. cuadrados
dentro de sus murallas más exteriores, de ellos unos 10.000 corresponden a la croa,
que es de forma cuadrangular irregular con los ángulos redondeados.
Entre los hallazgos producidos en las excavaciones pueden destacarse, a la hora de definir
cultural y cronologicamente el yacimiento, los siguientes:otro torques de oro similar al
aparecido en 1911, cuentas de collar y otros adornos diversos, un anillo de oro y otros de bronce,
hierro y azabache, una arracada o pendiente de oro, dos áureos del augusto Arcadio(entre
numerosas monedas como antoninianos, semisses e folles), así como diversas muestras de
apliques, broches, fíbulas e febillas, pasarriendas y otros arreos de caballería,
compases e balanzas, herramientas y armas de piedra, hierro y bronce, dos tableros de juego
en pizarra y una ingente cantidad de cer´mica de tradición castreña, común
romana e terra sigillata, así como innumerables elementos constructivos (tanto pesas de
colmo como tégulas e ímbrices) y abundantísimos molinos manuales,
sobre todo de tipo circular.
Todos estos materiales, junto con la organización espacial interior del Castro, sus
construcciones(cuadrangulares, circulares, mixtas..., grandes y pequeñas...), y el propio
sistema defensivo, son todas ellas evidencias de un asentamiento continuado y estable que es
importante, sobre todo, en época tardorromana o bajoimperial(siglos III al V
despues de Cristo).
Todo esto hace del yacimiento de Viladonga un ejemplo paradigmático de los castros que se ocupan
después de la conquista romana del Noroeste, y lo convierte en un sitio clave para estudiar
y entender el desarrollo y la evolución de la Cultura Castreña en la etapa galaico-romana, ya
que conoce su auge en aquella época tardía, conservando estructuras y materiales
de tradición anterior, de los castros de la Edad del Hierro, pero aportando rasgos y elementos culturales
foráneos procedentes de otras partes del Imperio Romano.
Al pie del castro existe un Museo Monográfico que complementa de manera decisivo el disfrute
y el uso social y cultural del sitio, aunque la comtenplación y la valoración del paisaje
y del contorno natural en el que se halla pueda merecer también, por si solo y sin otros añadidos, la visita
a Viladonga.
